Definición
Son las fuentes de energía que se regeneran de forma natural a un ritmo igual o mayor al que se consumen —solar, eólica, hidroeléctrica, geotérmica y biomasa—, en contraste con los combustibles fósiles, cuyas reservas son finitas y tardan millones de años en formarse.
Solar — Paneles fotovoltaicos que convierten la luz del sol directamente en electricidad (también existe la solar de concentración, que usa espejos para generar vapor a gran escala, aunque es menos común). México tiene algunos de los niveles de irradiación solar más altos del planeta, sobre todo en el norte del país —Sonora, Chihuahua, Baja California—, de ahí proyectos como el de Puerto Peñasco, uno de los parques solares más grandes de América Latina.
Eólica — Turbinas que convierten la energía cinética del viento en electricidad. Necesita corredores de viento constantes para ser rentable; el Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, es uno de los puntos con mayor potencial eólico de todo el continente, y por eso concentra buena parte de los parques eólicos del país.
Hidroeléctrica — Usa la fuerza del agua en movimiento (una caída de agua o el flujo de un río, generalmente contenido por una presa) para mover turbinas. Es la fuente renovable más antigua y, en capacidad instalada, una de las más grandes de México. Vale la pena distinguir entre grandes presas (que generan mucha energía pero también enfrentan cuestionamientos por su impacto ambiental y social en las comunidades río abajo) y pequeñas hidroeléctricas (de menor escala e impacto).
Geotérmica — Aprovecha el calor natural del interior de la Tierra —vapor o agua caliente subterránea— para mover turbinas o para calefacción directa. Su gran ventaja frente a solar y eólica es que es constante: no depende de que haya sol o viento en ese momento. México es pionero histórico en esta tecnología: Cerro Prieto, en Baja California, es una de las plantas geotérmicas más grandes del mundo desde los años 70.
Biomasa — Usa materia orgánica (residuos agrícolas y forestales, desechos orgánicos, biogás de rellenos sanitarios o de granjas) que se quema o se procesa para generar electricidad o calor. Su ventaja particular es que puede aprovechar residuos que de otra forma se desperdiciarían —o que, sin control, liberarían metano directo a la atmósfera—, convirtiendo un problema de manejo de residuos en una fuente de energía. En México hay potencial importante todavía poco explotado en el sector agroindustrial, como el bagazo de caña de azúcar.
Explicación sencilla
El sol sale todos los días, el viento sopla y el agua de los ríos fluye sin que se "acaben" por usarlos para generar electricidad — eso las hace, en la práctica, una fuente de energía inagotable a escala humana, a diferencia del petróleo o el gas.
Porqué importa en México
El país cuenta con un potencial solar y eólico entre los más altos de América Latina —especialmente en Sonora, Oaxaca y la Península de Yucatán—, y cada vez más empresas industriales optan por contratos de compra directa de energía renovable para reducir su exposición al precio y la huella de la red eléctrica nacional.
Conceptos relacionados
Transición energética · Certificados de Energías Limpias (CEL) · Acuerdo de compra de energía (PPA) · Almacenamiento de energía
Error común
Fuentes: IRENA (Agencia Internacional de Energías Renovables), estadísticas de capacidad instalada por país; SENER, Atlas Nacional de Zonas con Alto Potencial de Energías Limpias.
